Complejidad educativa e investigación.
¿Por qué pretender que somos los iluminados, los expertos los que luego de leer ciencia y construir un “marco teórico”, confeccionar unos instrumentos para levantar datos, etc., llegamos a conclusiones sin duda cuestionables?
¿Cuál debiese ser la finalidad más trascendental de la investigación en Educación?
Si la Educación es algo que nos pasa y estamos en la búsqueda, ya no de las grandes soluciones, sino de aceptar estar en el mundo, compartirlo, significarlo y poder dialogarlo; cada uno de los que participamos en los actos pedagógicos, somos voz autorizada y válida para expresar-nos y descubrir-nos. Este proceso de concienciación creo que ha calado mucho más hondo en el profesorado de las escuelas, quienes manifiestan su descontento con la “vanguardia” pseudointelectual que les han tratado de llenar la cabeza de teorías sacadas de un laboratorio irreal para ellos, y que los tratan, al igual que los administradores de la educación, en meros reproductores de sus recetas con rótulos tan sofisticados como “eficiencia y eficacia”, “competencias y calidad”, o “mercado y negocio de la educación”.
En este contexto de incredulidad, de desconfianza incluso, sobre el real aporte del mundo investigador, es en donde debemos desenvolvernos, ya no bajo la antigua mirada mesiática de ser los salvadores, sino bajo un nuevo perfil más humano, de colaboración e involucramiento en la acción, en lo cotidiano, donde las situaciones vividas, luego se transformen en situaciones reflexionadas y emerjan saberes pedagógicos, desde lo que somos y hacemos.
¿Qué gana un profesor con la posibilidad de investigar sobre, en y desde sus prácticas y reflexiones?, es una nueva y valiosa interrogante surgida en la brega entre textos y contextos que me ha tocado vivir y experimentar, tanto en mis años de estudio, como mis primeros pasos en la docencia. Combinación entre teoría y práctica necesaria y que sigo concibiendo como importantes en la formación inicial y permanente del profesorado.
Leyendo diversos textos sobre experiencias de reflexiones de profesores y profesoras y como éstos van construyendo saberes a través de sus relatos de vida, voy asimilando una nueva concepción de cómo aproximarme a la posibilidad cierta de realizar investigaciones en pedagogía, donde los continuos procesos de toma de conciencia, de autorreflexión colaboran en la misma formación de quienes realizan este camino de apertura a sus saberes desde la experiencia.
En este camino, yo como futuro investigador, me declaro un novato, más me orienta a emprender mi propio recorrido, a leerme desde otro punto de vista, para que emerja lo que tenga que emerger, sin cuestionamientos, a modo de una autoconfesión, pero con un cariz constructivo más que destructivo.
El situar al profesor (a) como principal objeto de saber, es valorar a su vez nuestra profesión, plantear que el camino transitado por otros antes que yo fue fecundo, y que me puedo nutrir de ello para iniciar mi derrotero, eso me da confianza que en medio de tantas críticas y malentendidos, la tarea de la docencia es vivir de la mejor forma posible nuestra humanidad compartida con otros y otras, y para eso necesito el diálogo, el abrirme con todos mis sentidos para captar y poder comunicarme y que ese comunicar sea recíproco.
Individualmente en la autoconstrucción de lo mejor de mí, un profesorado que investiga “en”, “sobre” y “desde” la experiencia y su práctica reflexionada, gana en libertad, autonomía y autoridad, orientando sus decisiones, enriqueciendo sus diversos conocimientos, poseyendo en la tarea de acercarse a lo sustancial, a esa relación educativa donde confluyen mas que un aprendiz y su maestro, sino dos seres humanos que crean y crecen a la vez que se entiende y les pasa algo; “…la razón de ser de la investigación educativa no estriba en describir, explicar o comprender una “realidad” (entendida como algo que está ahí fuera, a la espera de ser descrito, explicado o comprendido) en la que se dan procesos educativos, sino en revelar, desvelar, suscitar la cuestión pedagógica que hay en ella” (Contreras; 2010:39)
Bajo esta breve indagación, la cuestión pedagógica es que nos pase algo con lo que hacemos o dejamos de hacer, bajo esto subyace la pregunta de investigación que será imprescindible no olvidar, ¿Cuéntame lo que quieras, aquello que tú consideres significativo para ti?
Saludos fraternales
Profesor Pablo Castillo
Saludos fraternales
Profesor Pablo Castillo
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