DOGMAS Y EDUCACIÓN

Habiendo
declarado la “muerte de la escuela
tradicional”, de aquella pseudo-educación basada en la memorización,
individualismo y la competencia, debemos ANUNCIAR una educación que sea capaz
ayudar a los jóvenes a desarrollar sus proyectos de vida, de potenciar sus
habilidades comunitarias y solidarias, en el fondo colaborar desde la humildad
a hacerlos mejores personas.
Para
avanzar en la construcción de este nuevo tipo de educación “local”, “situada”, “nuclearizada”, debemos desterrar
ciertos DOGMATISMOS PEDAGÓGICOS que nos han acompañado ya mucho tiempo y
mantienen el status quo de una
escuela añeja, que se niega a desaparecer.
La
palabra dogma viene del griego δογμα, que significa
precepto, que es igual a
pensamiento, principio o doctrina. Cuando el dogma se convierte en una VERDAD ABSOLUTA se
le llama dogmatismo, que vendría siendo una visión de vida bajo un esquema
cerrado y limitado, que restringe las acciones y comportamientos de una persona
o grupo social, únicamente bajo un modelo dado.
DOGMAS A
DERRIBAR:
1)
CIERTAS
MATERIAS SON MÁS IMPORTANTES QUE OTRAS: El dominio de las ciencias naturales,
por sobre las ciencias sociales; el dominio de lo cognitivo, por sobre lo
corporal; el dominio del inglés por sobre las lenguas originarias, son algunos
de estos ejemplos. No es casualidad que ciertas asignaturas posean un mayor
estatus que otras, como las matemáticas por sobre el arte o la filosofía, y es
que la educación no es neutral y el currículum que se imparte en las escuelas
es arbitrariamente seleccionado y recortado por los gobiernos de turno, y lo
mal utilizan para sus fines propagandísticos o ideológicos. En la nueva
escuela, todas las asignaturas deben poseer el mismo valor, ya que la
complejidad de la actual sociedad exige un conocimiento integral,
interdisciplinario para resolver los problemas sociales, económicos, políticos
o culturales. Este conocimiento ecológico, holístico, amplio, debe ser
construido por las propias comunidades educativas desde un currículum
alternativo, libre, autónomo y que integre muchos saberes y sentires,
incluyendo los originarios y ancestrales.
2)
LA
SEPARACIÓN DE COLEGIOS DE HOMBRES Y MUJERES: Por largo tiempo, existió la idea
errónea de educar de forma diferenciada al hombre y la mujer, lo que ha
originado la exclusión o marginación de unos y otros en determinadas tareas
sociales, es así que el sector de la educación y la salud se ha feminizado, y
en tanto el sector de las ingenierías masculinizado, creando estereotipos poco
fecundos. La creencia que el sexo opuesto representa una distracción, es
ocultar la naturaleza humana de relación conjunta y colaborativa, hoy todos y
todas pueden compartir las tareas de hogar, todos y todas pueden ser el sostén
económico de la familia, y todos y todas pueden realizar cualquier tipo de
trabajo. La educación mixta, inclusiva, que reconozca a la diversidad como una
riqueza es lo que buscamos para derribar este dogma de la separación educativa
entre sexos.
3)
QUE LOS
ESTUDIANTES NO POSEEN CONOCIMIENTOS ESTRUCTURADOS: Cada día mis estudiantes de
la universidad, me demuestran sus enormes ganas de aprender, conocimientos de
la vida y el propio conocimiento de la disciplina pedagógica. Tomando prestado
el argumento del gran educador brasileño Paulo Freire, “todos nosotros sabemos algo, todos nosotros ignoramos algo y por eso,
aprendemos siempre, por tanto, nadie educa a nadie —nadie se educa a sí
mismo—, los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo”. El
profesor debe actuar como guía y ayudar a construir el aprendizaje y los
estudiantes son parte fundamental para lograrlo. Debemos generar una confianza
mutua para obtener los mejores resultados educativos.
4)
QUE LA
LETRA CON SANGRE ENTRA: Simplemente diré, no a la violencia de ningún tipo,
venga de donde venga. El profesor no tiene derecho para imponer su autoridad
por la fuerza, si la tiene para demostrarla con el ejemplo, lo mismo que la
familia, por muy relación sanguínea que posea, no debe agredir a su hijo o
pupilo. Constantemente emergen discursos retrógrados, no pedagógicos, que
defienden la falsa creencia que una persona por medio del miedo o castigo va a cambiar
su actitud o va a aprender, la situación es la siguiente, puede ser que ese
miedo o temor de resultado para ese fin preciso (hacer la guía de ejercicios,
aprenderse las tablas de multiplicar, leer de corrido), pero el daño en la
autoestima generado puede ser irreparable y tarde o temprano lo notarás con su
indiferencia o desamor.
5)
QUE LA
COMPETENCIA ENTRE ESTUDIANTES GENERA MEJORES APRENDIZAJES: Está muy
interiorizado la competencia entre estudiantes, por las notas, por el
reconocimiento, por un puntaje, por una beca, por ego, son diversos los motivos
y ninguno de ellos válidos en la generación de mejores aprendizajes. Los
rankings proliferan, al igual que los cuadros de honor, medallas y diplomas que
exaltan el éxito académico, demostrando de paso el fracaso de otros. Muchas
familias luchan porque sus pupilos den resultados en la escuela, pero solo
pocos se preocupan de los aprendizajes reales que obtiene en su paso por el
sistema masificado de enseñanza. Hemos creado generaciones de estudiantes
competitivos, individualistas, mezquinos con sus conocimientos, y esto
fomentado por el dogma de la libre
competencia. Es cierto, que muchos de ellos llegan a ser profesionales de
respetable éxito, sin embargo, indagando más a fondo en sus autobiografías, en
sus pensamientos y sentimientos más íntimos, más de alguno estará arrepentido
de la elección de vida que le impusieron.
Existen otros dogmas pedagógicos, se crearán
otros, allí no radica el problema, sino en que seamos capaces de darnos cuenta
cuando estamos frente a uno y ser capaz de denunciarlo, que es el primer camino
para el anuncio de algo mejor, que para nuestro caso es lo consensuado y
mejorable, ya que nada debe ser inmóvil, de hecho, la vida es continuo
movimiento y la educación sigue el mismo ritmo que la vida…descubrimiento,
encuentro, compromiso y testimonio.
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